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SER O NO SER ESCRITOR




¿Qué es un escritor?


Imaginaos a un ser fantástico de tamaño colosal que tiene tres cabezas, una de dragón, otra de león y la tercera de oveja. También tiene cuatro extremidades, las dos delanteras son aletas de foca y las inferiores son patas de lagarto. Cola de escorpión. Tiene el cuerpo cubierto de plumas de vistosos colores. Los tres pares de ojos le chispean sin ton ni son. Por las fauces del dragón arroja purpurina. Por las del león, arco iris. Y cada vez que la oveja bala, sale despedida una llamarada que puede calcinar un camello en menos de dos segundos.

Descuidad, ese ser NO es un escritor, pero sí es muy probable que sea fruto de la imaginación de uno de ellos.

Por defecto de la palabra, un escritor es aquella persona que escribe. Vale, bien… Pero no me estoy refiriendo a esa clase de escritores. Fijémonos en la definición que nos muestra la querida Wikipedia:

" Un escritor es una persona que utiliza palabras escritas en varios estilos y técnicas para comunicar ideas. Los escritores producen diversas formas de arte literario y escritura creativa, tales como novelas, cuentos, poesía, obras de teatro, artículos periodísticos, guiones, o ensayos. Los escritores expertos pueden utilizar el lenguaje para expresar ideas y su trabajo contribuye de manera significativa al contenido cultural de una sociedad. La palabra también se utiliza en las artes en otro lugar, como compositor, sin embargo el término "escritor" normalmente se refiere a la creación de lenguaje escrito. 
Los escritores… "


STOP! Creo que ya ha quedado claro.

Para mí, un escritor no es solo esa persona que ha conseguido publicar a papel, o que tiene un blog de relatos o cuelga sus historias en Wattpad y webs de ese estilo. En mi opinión, un escritor también es aquella persona a la que no le importaría pasarse el día entero escribiendo, que disfruta creando relatos y pasando a papel las escenas que revolotean en su mente, o componiendo poemas sobre cualquier cosa y luego, simplemente porque no le parecen lo suficiente buenos, los tira a la papelera.

Un poeta ha escrito mil poemas y ha leído mil veces más libros de poesía.

Un escritor ha escrito mil escenas, las ha reescrito mil veces, y siempre, siempre, un buen escritor será mil veces mejor lector.


¿Ejemplos?


Mira a tu alrededor atentamente.
La mujer que está sentada en el parque y que mira al cielo cubierto de nubes puede ser escritora.
El niño que está comiendo arena y siendo regañado por su padre puede ser un futuro poeta.
Pasa lo mismo con el adolescente encerrado en su habitación que tiene que estudiar pero que lo único que le apetece es escribir.

Hay escritores de todas las edades, lugares del mundo, géneros, pensamientos, clases sociales… Los hay muertos y vivos. Leyendas de la literatura. Modelos a seguir. Que han escrito decenas de novelas o que de momento solo tienen el esbozo de una pequeña historia entre las manos. Los hay famosos. Los hay que esperan la fama y aún no son reconocidos. Los hay que solo escriben porque sí. Hay escritores que aún no saben que lo son.

De momento he tenido la oportunidad de conocer en persona a escritores como Ignacio Martínez de Pisón, Begoña Oro (básicamente, acabo de volver de un encuentro literario con ella), David Lozano, Gonzalo Moure, Mª Dolores Tolosa, Félix Teira… Sin contar a amig@s y conocidos que me han dejado leer sus relatos y poemas y que los considero escritores igualmente.




Dibujo dedicado a Gonzalo Moure
cuando nos visitó al colegio en Enero de 2010.
Por si lo leyeras... ¡Muchos besos y abrazos desde el blog!


Lo mismo me pasa en la bloggosfera. Entro en blogs, a veces al azar, y encuentro pasión y vida en cada palabra que hay escrita. ¡Para mí es imposible no considerar escritores a esas personas!

Sí, yo también me considero escritora, y si fuera por mí me dedicaría solo a esto. Pero claro, existe la vida más allá de los mundos dentro de mi cabeza, como los estudios, la sociedad… bla, bla, bla, bla (es probable que Nietzsche se cabrease conmigo porque con mis relatos estoy “despreciando la realidad”… ¡Perdóname, Nietzsche, pero es que adoro tanto escribir!)


¿Qué es necesario para escribir?


Un boli y un papel sería lo más recomendable, aunque también puedes escribir a ordenador, con pluma, a lápiz, o con sangre
Saber escribir (sea cual sea el idioma) también es clave.
Luego intervienen conceptos como las Musas, la querida y odiada Inspiración, y… el Talento.
Para los que no creáis en él, obviar este último punto, pero yo pienso que de verdad hay personas que tienen algo. Una chispa. Talento para contar historias, conmoverte con sus personajes, sus palabras… como si te las estuvieran susurrando directamente al oído. Es algo innato, que no se aprende ni se adquiere con la práctica.
Eso no quiere decir que no se necesite el esfuerzo o el trabajo de cada día para convertirse en un buen escritor (al fin y al cabo, si no explotas ese talento, ¿de qué te sirve?)
Por último, se necesita querer contar algo. Una historia. Un sentimiento. Un pensamiento. ¡Cualquier cosa! Porque no se es escritor si lo único que se escribe son palabras vacías.


Dedicatoria de Ignacio Martínez de Pisón,
cuando lo conocí este febrero en una de las reuniones del Club del Libro.
Por si lo leyeras... ¡Muchos besos y abrazos desde el blog!


Lo siguiente sería tener un plan.
Por ejemplo, cuando conocí a Ignacio Martínez de Pisón, una de mis preguntas fue cuál era su “ritual” para escribir, pues hay escritores que para inspirarse ven imágenes, o escuchan música de fondo, o simplemente escriben cuando les apetece, y él me contestó que lo que tenía muy en cuenta (y que había aprendido a perfeccionar con el paso de los años) era la cronología de la historia.
Sí, la verdad es que es algo muy importante, sobre todo si a lo largo del relato o de la novela hay elipsis temporales y referencias a escenas anteriores, no vaya a ser que se meta la pata con las edades, la concordancia de los tiempos, los sucesos, los personajes que van apareciendo… Y desde mi punto de vista él es un escritor magnífico a la hora de narrar sus historias.

También es necesaria la fluidez en la narración aunque escribas los capítulos en diferentes momentos. Saber ambientar bien las escenas…
Cuando conocí a David Lozano, nos explicó que no es lo mismo escribir una escena de un asesinato ambientándola en un lugar o en otro, y lo ilustró con este ejemplo:

" Imagínate que estás en un cementerio, hay tormenta y todo es oscuro y tenebroso. De repente, aparece un psicópata entre las tumbas con un cuchillo y empieza a perseguirte. Es correr o morir apuñalado, y la escena te mata del susto. Ahora, imagínate que estás en la playa, es un día soleado y relajante y de repente aparece un psicópata con un cuchillo que empieza a perseguirte. Es correr, morir apuñalado… o que se te desvíe la atención a ese chico o esa chica en bañador que lleva poniéndote ojitos desde que pisaste la arena; entonces la escena te mata de la risa. "


Cartel para David Lozano Garbala 
cuando nos visitó en 2013 al instituto IES Pablo Serrano.
Por si lo leyeras... ¡Muchos besos y abrazos desde el blog!


Para concluir…


Escribir es como la vida real. Al fin y al cabo los escritores contamos historias sobre personajes que vamos conociendo poco a poco, y que al primero que emocionan es a nosotros mismos. ¡Hay veces que hasta nos sorprenden! También tienen sus vidas, sus secretos, sus familias y sus problemas, como todo el mundo.

Con Begoña Oro he aprendido que hace falta disciplina para escribir. Que no son solo imágenes y palabras, sino documentación, hablar con las personas, viajar... Vivir. He visto en esta gran escritora baturra pasión, dinamismo, vida. Y sí, tal y como dice ella, a los escritores lo que nos gusta, además de escribir, es que nos lean y que opinen sobre ello (como se suele decir, qué más da si hablan mal o bien, lo importante es que hablan de ti) pero también nos gusta dejar croquetas (si habéis leído su obra "Croquetas y Wasaps" lo entenderéis), emocionar a las personas, hacerlas llorar, reír, bailar de alegría porque la protagonista por fin ha encontrado el calcetín que había perdido en el primer capítulo de la novela...

A mí escribir me cuesta bastante. Muchas veces se me traban las palabras, escribo muy despacio y siempre releo y releo y releo lo que escribo porque soy muy perfeccionista, por lo que a menos que suba los relatos al blog (que es una forma de obligarme a dejarlos como están) siempre estoy corrigiendo. ¿Talento? Pues bueno… Aún me falta mucho para ser una buena escritora.


¿Y vosotros qué opináis?

¿Creéis en el Talento?

¿Os consideráis escritores?

¿Habéis conocido a alguno en persona?

Preguntas, preguntas, preguntas…

¡Comentad lo que queráis aquí abajo
y nos vemos en la siguiente entrada! ;)


Dedicatoria de Begoña Oro.
Por si lo leyeras.... Gracias a ti por formar parte de mi vida ;)
y a ver si la próxima vez no hace falta que movilice al ejército
para contactar contigo (aunque es cierto que así es más divertido)
¡Muchos besos y abrazos desde el blog!



2 comentarios:

  1. Un post estupendo!
    Yo también soy súper perfeccionista a la hora de elaborar un texto. Escribo tres lineas y las releo mil veces. A veces incluso detalles minúsculos como añadir comas o quitar puntos me traen dolores de cabeza sobrehumanos.
    También me gusta prestar mucha atención a la cronología de la historia, algo que en mi opinión es esencial. Odio cuando estoy leyendo algo y las fechas no me cuadran, y en la práctica he de reconocer que es un trabajo duro, que requiere de un esfuerzo extra a la hora de escribir.
    Y, ya para acabar, me gustaría destacar la necesidad de tener una historia en mente antes de escribir. Conocer qué es lo que va a suceder a los protagonistas, como se van a desarrollar las escenas... Tener un esquema con todo eso delante te permite dejar a través de los capítulos pequeños guiños que advierten al lector de lo que va a ocurrir. Esas pequeñas pistas revalorizan mucho el valor de cualquier cuento, novela, relato... y hace que cualquier persona al releerlo disfrute más que en una primera lectura.

    Un saludo!!

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    1. Hey, Mikel! Muchísimas gracias por pasarte y por comentar, me alegro de que te haya gustado la entrada :)
      He de decirte que aun con lo poquito que he leído de tus relatos (jolines, es que no tengo apenas tiempo para pasarme por los blogs *__* ) tú eres una de esas personas que considero escritoras. Sobre las correcciones... Supongo que al final vale la pena ser tan perfeccionistas y pulir, pulir y pulir. Ya lo decía Miguel Ángel: la obra de arte está encerrada en bloque de mármol, y lo que hay que hacer es quitar lo que sobra.

      ¡Saludos!

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